Las traslocaciones tienen que ser evaluadas en varias etapas durante el proceso de restauración. Es importante establecer un programa de seguimiento con una visión a largo plazo ya que a corto plazo se pueden obtener resultados engañosos sobre todo en ambientes variables. (Merge, E.S, 2005). El programa debe recoger la suficiente cantidad de información como para evaluar los objetivos que se han establecido (Sutter, 1996). Estableceremos un plan de seguimiento de la traslocación que permita analizar una serie de indicadores de modo que podamos obtener un conjunto de datos que nos den una idea de la evolución de la población en su nueva ubicación. En este proceso identificaremos si se está cometiendo algún error para poder realizar las modificaciones necesarias a tiempo y no poner en riesgo la población.
Datos base: Para tener datos de referencia antes de proceder a la traslocación se realizará un estudio detallado de la población en su lugar de origen. Este seguimiento se realizará durante dos ciclos de vida de la especie al mismo tiempo que se recoge el material que se guardará en los bancos de germoplasma. De este modo obtendremos patrones de referencia para poder compararlos una vez se haya realizado la traslocación. Se estudiarán las clases de edad, estructura, dimensiones y fenología (fructificación, floración) de la población.
Con estos datos se establecerá un protocolo de recolección de datos que permita que se repita de la misma manera cada vez que se efectúe el seguimiento.
Estudio de la supervivencia: se realizará un conteo de la población y se comparará con los datos registrados antes de realizar la traslocación. Este estudio se realizará un año después de haber realizado la traslocación y así se podrá evaluar la adaptabilidad al nuevo escenario
Estudio del crecimiento: Se medirán las plantas que se han trasladado (superficie que ocupan) y se compararan los datos con los que ya habíamos registrado. Así no solamente sabremos que hay individuos que continúan vivos sino que siguen desarrollándos.
Parámetros reproductivos: Se recolectarán semillas y muestras de polen para analizarlos. Así estudiaremos si ha habido alguna alteración en la capacidad reproductiva de la población que ponga en riesgo su viabilidad
Reclutamiento de nuevos individuos: se realizará un inventario de los individuos para detectar nuevas incorporaciones a la población
Funcionamiento de la comunidad y el ecosistema: se registrarán todas aquellas alteraciones que se perciban en el ambiente, cambios en la composición florística, en las propiedades del suelo, en la fauna, etc. que pudieran derivar de la introducción de la población
El tiempo medio de duración del seguimiento suele ser de 3 años. Incluso para plantas anuales este período es corto para saber si una reintroducción es exitosa (Darlymple et al, 1999). Para poder recoger la información necesaria el programa de seguimiento se extenderá en el tiempo al menos durante un período de cinco años
Estableceremos un plan de seguimiento de la traslocación que permita analizar una serie de indicadores de modo que podamos obtener un conjunto de datos que nos den una idea de la evolución de la población en su nueva ubicación. En este proceso identificaremos si se está cometiendo algún error para poder realizar las modificaciones necesarias a tiempo y no poner en riesgo la población.